viernes, 13 de abril de 2007

Un día muy grande


Ayer fue un día muy grande para el baloncesto andaluz y más concretamente para el baloncesto malagueño. El Unicaja de Málaga se clasificó para la Final Four de la Euroliga por primera vez en su historia y este año, a vuelto a dar un pasito hacia adelante como bien nos tiene acostumbrados y un salto de calidad.

Llegar hasta Atenas no ha sido nada fácil, ha tenido que superar a rivales muy complicados como Panathinaikos, Benneton o el mismo F.C. Barcelona y rehacerse ante su mal arranque de temporada donde acumuló 4 derrotas en los primeros 5 partidos de la primera fase de la Euroliga, además algunas muy dolorosas como las de Tel Aviv contra el Maccabi donde caímos en la prórroga o en nuestra cancha contra el DKV Joventud con una canasta épica de Rudy a falta de décimas de segundo que dio la victoria a los verdinegros.

El partido de ayer fue la final para acceder a la final a cuatro. Nuestro rival fue el F.C.Barcelona, club al que le tengo especial admiración pero lo primero es lo primero. El Barcelona ya nos eliminó de la Copa del Rey este mismo año en nuestra cancha y además de una manera muy clara. Quizá por ese daño reciente el equipo ha estado más inmenso que nunca y ha sabido sobreponerse a las adversidades. A falta de 5 minutos los los blaugrana liderados por Fran Vázquez se pusieron cinco arriba (51-56), en ese momento a más de uno se le pasó por la cabeza la misma historia de siempre, pero esta vez no fue así, el equipo arropado por un volcado público no tiró la toalla en ningún momento y finalmente gracias a un triple del mágico Pepe, el Unicaja consiguió llevarse la victoria y el billete para Atenas.

Tras el término del partido, nadie se marchaba del Martín Carpena, todo el mundo quería disfrutar de este hecho histórico, la gente pedía que se parase el tiempo en ese momento, todo el mundo gritaba, reía, cantaba, lloraba...cosas del deporte.


¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡VIVA MÁLAGAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

domingo, 1 de abril de 2007

El Dios de la natación



Estamos posiblemente ante el mejor nadador de la historia de la natación. Su nombre es Michael Phelps y está realizando un mundial en Melbourne (Australia), que será recordado con el paso de los años, como el mundial donde el estadounidense igualó la marca mítica del legendario Marc Spitz de 7 medallas de oro en un mundial. Phelps ya estubo apunto de conseguirlo hace 3 años, cuando ganó 6 medallas de oro y 2 de bronce en 2004, después de competir en 8 pruebas: 100m libres, 100m y 200m mariposa, 100m y 200m braza, 200m y 400m estilos, 4x100m libres y 4x100m estilos. Este nadador, de 21 años de edad, no solo ha conseguido igualar lo que parecía imposible, sino que ha batido hasta el momento 4 récords mundiales en este campeonato y con unas diferencias muy amplias, ya que en la natación de alto nivel las diferencias se marcan en décimas e incluso centésimas y Michael Phelps ha conseguido batir varios récords con diferencias de segundos. En los 200m libres, batió el récord del mundo, que estaba en poder del australiano Ian Thorpe, desde el año 2001, con un registro de 1:44.06, y el estadounidense paró el crono en 1:43.86. En 200m mariposa pulverizó su récord al dejarlo en 1:52.09, un segundo y 71 centésimas menos que el que él mismo ostentaba. El anterior tope del nadador de Baltimore era 1:53.80. En 200m estilos, el americano paró el crono en 1:54.98 para batir su mejor tiempo y récord del mundo de 1:55.84. En los 400m estilos consiguió otro récord del mundo y ganó su séptima medalla de oro en estos mundiales con una marca de 4:06.22 El anterior récord estaba en su poder desde los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 con 4:08.26.
Michael Phelps se presentó en los Juegos Olímpicos de Sydney en 2000, como el más joven nadador masculino con 15 años de edad. Aunque no obtuvo medallas en las Olimpiadas del 2000, Phelps pronto se hizo un nombre en la natación. Cinco meses después de Sydney, Phelps mejoró el récord mundial de 200m mariposa.
Phelps ya es el segundo nadador de la historia con más récords mundiales batidos (21, por 26 de Spitz) y su siguiente reto es superarlo.
Sin ninguna duda, nos encontramos con un auténtico hito de la natación, y aunque la natación es un deporte muy duro y la carrera deportiva de los nadadores es muy corta, a este chabal parece que le quedan muchos años al más altísimo nivel y su nombre quedará grabado en el mundo de la natación en lo más alto.